1500. Martes, 10 noviembre, 2009
Noviembre 10, 2009
Capítulo Milésimo quingentésimo: “¿Por qué en las fiestas americanas son siempre las tías las que enseñan las tetas mientras en las fiestas españolas son los tíos los que siempre se empeñan en hacer un calvo?” (J. Francisco P. 15 años, estudiante)
Aunque ellas, como ombligo del mundo que se creen, piensan que siempre son las más perjudicadas, que los tíos lo tenemos bastante peor en estas historias de pillar unos cuantos kilos de más es algo fácilmente demostrable.
Y no hace falta fijarse mucho. Hay un montón de cuadros importantes en los que se pueden ver féminas (para los de la f.p.: féminas= tías) gordas, muy gordas, y medio desnudas corriendo alegremente por unos bosques llenos de angelitos, unos cuadros considerados por los expertos en verdaderas obras de arte por su belleza, hermosura y perfección.
¿Cuantos cuadros hay de tíos medio en pelotas sobrados de kilos haciendo lo mismo?
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1465. Viernes, 18 septiembre, 2009
Septiembre 18, 2009
Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo quinto: “Andaos a reinas y moriréis virgen” (refrán español)
Mujeres Tarzán: dícese de aquellas señoras y/o señoritas acostumbradas a ir por la vida de relación en relación igual que Tarzán va de liana en liana. Es decir, nunca están sin una, pero hay momentos en los que se sujetan de dos a la vez.
Su mecanismo de funcionamiento es más o menos el mismo en todas. Están ellas balanceándose tranquilamente en una, bien agarradas a ella con las dos manos, de repente ven otra que tiene mejor pinta, sueltan una mano, agarran la de mejor pinta, prueban a ver si está bien tensa, comprueban bien su resistencia y, sólo cuando están seguras que la segunda es mejor que la primera, sueltan la otra mano y pasan a agarrar la segunda con ambas manos. Es decir, que en ningún momento están sin ninguna, peeeeeeero habrá un espacio de tiempo en el que tengan dos. Espacio que será más o menos largo en función del tiempo tarde la interfecta (¡qué me gusta interfecta!) en calcular ventajas e inconvenientes del cambio.
Una situación que, por cierto, también suele ser muy habitual (me han contado) en aquellos individuos de sexo masculino que presentan cierta tendencia bujarra. Aunque, dada la seriedad y el intachable sentido moral que siempre ha acreditado este blog, y con el único fin de evitar susceptibilidades, el autor se compromete a explicar a todos aquellos interesados que pertenezcan a este grupo, el mecanismo por el que se pueden tener dos lianas agarradas a la vez. Y de una forma practica, detallada y completa. Por la cultura, lo que sea.
… más “historias extra-ordinarias”
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1290. Viernes, 7 noviembre, 2008
Noviembre 7, 2008
Capítulo Milésimo ducentésimo nonagésimo: “Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres” (Proverbio universal)
Por razones bioquímicas, psicosomáticas, o por alguna otra causa aún más compleja (y que yo particularmente nunca podré entender), la mujer ha despertado siempre en el hombre una fuerte atracción. Ese ser delicado, bello y aparentemente desvalido, provoca en el individuo del sexo opuesto un inexplicable instinto posesivo, de forma que ante una persona humana femenina bien dotada, proporcionada y redondeada, el varón reacciona normalmente con el deseo imperioso de llevársela a casa. No importa que allí ya tenga otra bastante apañada; él se la llevaría de todas formas y acumularía con mucho gusto varios de estos seres tan incomprensibles como misteriosos, como hacen en los viejos y sabios países donde existe aún la poligamia. De puro buenos que son los hombres, ésa es la verdad.
Pero, por desgracia para la mayoría, la cosa no es fácil; al menos en Occidente la costumbre hace que toquen –de forma simultánea al menos- a una sola mujer por barba, de modo y manera que sus humanos y protectores sentimientos pueden ejercerlos, al menos en teoría, una única vez. Y esto crea problemas.
El subconsciente de muchos individuos no se ha resignado; son ninfocleptomanos, como si dijéramos, y no consiguen hacerse a la idea de que con una sola mujer tienen que conformarse; esto hace que miren a las demás, especialmente a las jóvenes y guapas, con la nostalgia que producen los caminos no andados y con una amargo sentimiento de frustración. Pobres hombres… tantas mujeres y tan poco tiempo.
… más “historias extra-ordinarias” todo el fin de semana
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1241. Jueves, 28 agosto, 2008
Agosto 27, 2008
Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo primero: “Es un auténtico caballero. Apuesto a que saca los platos del fregadero antes de mear dentro” (Shirley MacLaine en Magnolias de acero, Herbert Ross; 1989)
Me cuenta una compañera laboral -mujer y sin embargo amiga- con la que comparto de vez en cuando churros en el desayuno, que mi “misoginia” crónica no es más que un problema de miedo. Según su teoría, que argumenta entre porra y porra, las mujeres me producen temor por una razón muy clara: son superiores a los hombres en todos los sentidos.
Resulta que nos han estado vendiendo la historia cambiada, que la verdadera, la que todos los sabios del mundo saben, es muy distinta a la que enseñan oficialmente. Una historia que por alguna extraña conspiración de intereses, ninguno se atreve a contar. Según sus informes, el principio de todo es ligeramente distinto a la versión que sabemos:
Caminaba Eva por los jardines del paraíso con una expresión bastante deprimida. En ese momento oyó la voz de Dios:
-“¿Qué es lo que no va bien en tu vida?”
Eva dijo que no tenía con quien hablar. Dios, que quería verla contenta, le dijo que podría crear un compañero, al que llamaría hombre.
-“Haré lo que esté en mis manos para que no sigas sola -continuó Dios-, pero no puedo prometerte mucho, ya que a ti te di lo mejor, y no debo crear dos cosas iguales. Esta nueva criatura será incompleta, ya que tendrá una costilla menos que tú. Mentirá mucho, y cuando se sienta inseguro, tendrá una actitud arrogante”.
-“¿Ninguna virtud?”
- “Estoy pensando. Tal vez, para que no tengas que preocuparte de la alimentación, él será más hábil a la hora de correr tras los animales. Sin embargo, no te extrañe si, antes de podértelos comer, tienes que escuchar una serie de historias sobre su destreza y coraje”.
-“Por lo menos, terminará con la monotonía de este paraíso” -dijo Eva.
- “Cierto, pero será muy infantil, y encontrará placer en cosas muy tontas, como pelear y darle puntapiés a una pelota”.
- “Aun así, todavía es mejor que pasarse el día entero sola” – insistió Eva.
Dios reflexionó por unos instantes y dijo:
- “Está bien. Pero, como además de todo eso será muy vanidoso, tengo que poner una condición”.
- “¿Y cuál es esta condición?”
- “Tendrás que dejar que piense que él fue creado primero”.
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1194. Lunes, 2 junio, 2008
Junio 1, 2008
Capítulo Milésimo centésimo nonagésimo cuarto: “El amor ha provocado en todo el mundo más desgracias que muchas otras enfermedades. No entiendo por qué nadie se ha preocupado de buscarle una vacuna” (Camilo José Cela, 1916 – 2002; escritor español)
Desde muy antiguo, la mujer dice que el hombre es, entre otras muchas lindezas, cruel, despiadado, bravucón, egoísta, traidor, ingrato, agresivo, fantasma, depredador, jugador compulsivo de videojuegos, sucio, comodón, lujurioso, infiel, canalla y embustero.
Y, por añadidura, fanático de los partidos de fútbol.
El hombre sostiene que la mujer es, entre otras muchas exquisiteces, cotilla, terca, taimada, lenguaraz, astuta, obstinada, cruel, infiel, charlatana, lasciva, tozuda, trapecera, despiadada, lujuriosa, y embustera.
Y, por si fuera poco, gorda.
Es asombroso que teniendo estas opiniones los hombres y las mujeres unos de otros, hayan accedido ambos a colaborar tanto en las maniobras indispensables para la perduración de la especie. Y tantas veces. ¿Verdad?
Tengo el día reflexivo. Los lunes es lo que tienen.
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1191. Miércoles, 28 mayo, 2008
Mayo 28, 2008
Capítulo Milésimo centésimo nonagésimo primero: “Los hombres más leales, más sinceros, más nobles, más candorosos y más buenos del mundo se los encontró el capitán Cook en Oceanía; pero estos hombres tenían un defecto: eran antropófagos” (Julio Camba, 1882-1962; periodista y escritor español)
Cuando Conrado III de Alemania puso sitio a la ciudad de Winsberg, que le había salido güelfa al pobre, anunció que pasaría a cuchillo a todos sus habitantes. Pero cuando al fin la ciudad fue obligada a rendirse por falta de víveres (1138) condescendió el rey a dejar salir a las mujeres, aunque sin otro equipaje que “las prendas que más estimaran”.
Se abrieron las puertas de la ciudad y empezaron a salir las señoras; la primera, la condesa Ida llevando a cuestas al conde Wëlf VI de Babiera , lo que dejó asombrados a los sitiadores, no porque una señora tan principal hiciera de porteadora sino porque “la prenda que más estimaba” la condesa resultó ser, además de su marido (algo que ya de entrada extrañó y mucho) otros dos mozalbetes aferrados desesperadamente a las lustrosas carnes de la señora condesa, unas carnes que, por cierto, parecían conocer a la perfección.
Las demás mujeres llevaban de igual forma a sus padres, hijos, prometidos, amantes. Era un espectáculo conmovedor. Hubo una mujer vigorosa que sacó bajo un brazo a su marido, bajo el otro a su amante y a la espalda a su cuñado viudo. Muchos esposos encaramados a la espalda de su señoras tuvieron que acceder a que un joven atlético, desconocido por ellos hasta el momento, se encaramara a su vez en sus propias espaldas antes de que la mujer accediera a partir. Algunas puestas a elegir, dejaron en tierra al marido, sugiriéndoles que cargara con ellos la madre que lo parió. Por salir, salieron hasta hombres disfrazados de mujer acarreando a muchachos de aspecto delicado y modales exquisitos.
En fin, fue una jornada memorable que puso en evidencia la hermosa solidaridad entre los hombres –sobre todo cuando la mitad son mujeres- la capacidad de una raza vigorosa para el acarreo y, sobre todo, la buena disposición de las alemanas para repartir amor.
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1065. Miércoles, 31 octubre, 2007
Octubre 31, 2007
Capítulo Milésimo sexagésimo quinto: “Desconfía de una mujer que dice su verdadera edad, una mujer así es capaz de todo” (Oscar Wilde, 1854 – 1900, dramaturgo irlandés)
Dice un reciente estudio publicado por el Journal of Sex Research, que las mujeres tiene más probabilidades de alcanzar un orgasmo si, en un mismo encuentro, tanto ellas como sus compañeros son capaces de poner en marcha -y de una forma simultanea- cuantas más técnicas mejor.
Nada que no supiéramos ya aunque el estudio lo asegure ahora con un montón de cifras; unas cifras que, por otra parte, nadie va a poder comprobar jamás.

Salvo para reafirmar la idea de lo complicado que es satisfacer a las mujeres (parece que ni aunque pongas en marcha todos los recursos en plan acróbata del circo del sol les garantizas el orgasmo) pocas veces una entrada puede resultar tan práctica para algunos como improductiva para otros.Hasta el viernes. Y no, tengo puente. A algunos nos resulta más fácil que nos toque la lotería sin jugar a que nos lo den.
… más historias “extra-ordinarias” cada día.
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1061. Jueves, 25 octubre, 2007
Octubre 25, 2007
Capítulo Milésimo sexagésimo primero: “Ostra Vienesa: posición para el coito en que la mujer está estirada boca arriba sobre la cama y cruza los pies por detrás del cuello”
Supongo que como casi todos, recibo cada día un montón de correos raros: ofertas de tres por dos en viagras auténticas (con regalo del alargador del pene correspondiente para optimizar su uso), amables señoritas en celo invitándome a chatear (y lo que surja), batidos de baba de caracol prometiéndome perder 15 kilos en dos minutos y diez segundos, y hasta tentadores ofrecimientos para trabajar desde casa a cambio de forrarme sin dar un palo al agua.
Eso sin contar con la cantidad de de bancos y cajas de ahorros en los que, a pesar de no tener cuenta, unos simpáticos, atentos y muy trabajadores empleados se empeñan en contarme lo mal que les funciona su servicio informático avisándome de que -por no sé qué dificultades técnicas- debo volver a meter los números de mis cuentas corrientes si no quiero que se me bloqueen los miles y miles de millones que algún alma desprendida debe de haber ingresado a mi nombre.
Pero parece que todo es mejorable. Ayer, bajo el apasionante titulo de:
“Atrévete a convertirte en un SUPER HOMBRE, a dar el placer que millones de mujeres están esperando de ti, conviértete en un… AMANTE PERFECTO!”
Y de la de refinada explicación de su “asunto”:
“Nada se puede comparar con la satisfacción y el placer de tener cualquier chica que desees. ¿Crees que sea imposible? Yo también lo creía, hasta que descubrí los secretos que cambiaron mi vida totalmente. Imagínate tener todas las citas que desees, seducir a todas las mujeres que te gusten, disfrutar de la compañía de mujeres hermosas, y experimentar el mejor SEXO de tu vida. Hoy voy a compartirlo contigo!”
Aparecía esto:

¿Podrían haberme mandado algo más inservible? Mira que he recibido, recibo y recibiré cosas inútiles.. pero esta vez se han superado.
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1047. Jueves, 4 octubre, 2007
Octubre 4, 2007
Capítulo Milésimo cuadragésimo séptimo: “Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes.” Khalil Gibrán, 1883-1931; poeta libanés)
La crueldad femenina llega -a veces- a unos límites que son difíciles de comprender hasta por las mentes más retorcidas y perversas.
El cóndor, el ave carroñera más grande que existe, es un animal completamente monógamo y con una característica muy peculiar: sólo se aparea cada dos años.
El acoplamiento se produce después de que el macho realice a más de tres mil metros de altura, largas paradas nupciales que le dejan al borde del agotamiento. Y todo con un único motivo: impresionar a su hembra y que ella le permita desfogarse. ¡Por fin!
Pues bien, después de esperar los dos años para que aquello pueda ser, después de dejarse las plumas exhibiéndose delante de la única compañera que va a tener en toda su vida, después de semejante sacrificio, más del 50% de las señoritas cóndor se niegan a realizar la cópula con su sufrido compañero… al que no le queda más remedio – lo de la monogamia lo llevan a rajatabla- que esperar otros dos años para que ella vuelva a encontrase en celo y tener la suerte de que entonces a la señora cóndor le apetezca.
Crueles no es la palabra.
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1045. Martes, 2 octubre, 2007
Octubre 2, 2007
Capítulo Milésimo cuadragésimo quinto: “Roncar es tomar ruidosamente sopa de sueño” (Ramón Gómez de la Serna, 1888 – 1963; escritor español)
Se lee mal, lo sé. Pero es tan impresionante el documento que en el se ofrece, tan desgarrador el testimonio que nos cuenta una pobre mujer sumida, como tantas otras, en la desesperación de un problema que está destrozando su vida y al que no le encuentra solución, que bien merece la pena hacer un esfuerzo por leerlo.

¡Qué dramas hay por la vida! Y nosotros venga a quejarnos por tonterías. Se dice bien.
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“