1496. Martes, 3 noviembre, 2009
Noviembre 3, 2009
Capítulo Milésimo cuadringentésimo nonagésimo sexto: “En igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta” (Navaja de Ockham o principio de economía o de parsimonia)
Sales -o entras- en cualquier retrete, echas mano del picaporte y notas que está mojado. A partir de ahí la mayoría de las personas humanas elaboramos dos tipos de pensamientos: que aquello pueda ser simplemente agua de una mano que se ha lavado y no ha quedado del todo seca, o, lo que por alguna ciencia metafísica universal pensamos la mayoría ante situación semejante: que aquello que estás tocando no puede ser otra cosa que restos de los residuos orgánicos a los que vamos a desprendernos a estos sitios.
Mucho más normal pensar que uno, cuando ha estado meando, ha puesto su mano debajo del chorro para calentársela y luego la ha plantado en el picaporte. ¡Dónde va a parar!
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1491. Martes, 27 octubre, 2009
Octubre 27, 2009
Capítulo Milésimo cuadringentésimo nonagésimo primero: “Si la vida fuera una ecuación matemática, nos faltarían letras en el abecedario para representar las incógnitas” (Georges-Louis Leclerc, Conde de Buffon, 1707-1788, escritor francés)
Vale, está bien, reconozco ser un analfabeto funcional en todo lo que concierne a coches. Ni tan siquiera sé conducir. Pero cada vez que me monto en uno no puedo dejar de pensarlo. Sí, es verdad, justo delante me queda un airbag de esos, pero si por la razón que fuera (o fuese) acabara saltando la tapa que lo tapa -dura, bien dura-, ¿dónde va? ¿Me la tendría que tragar antes?
Tantas preguntas y tan poco tiempo.

Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1486. Martes, 20 octubre, 2009
Octubre 20, 2009
Capítulo Milésimo cuadringentésimo octogésimo sexto: “Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde”. (Francis Bacon, 1561 – 1626; filósofo y político inglés)
Que Napoleón no era un tío tan inteligente como cuenta la historia queda claro al ver la que organizó cuando conquistó España. Por poco que nos hubiese estudiado sabría que sólo una frase hubiera bastando para que nos rindiéramos. Un “¡yo invito!” y todos a sus pies. Sin más contemplaciones.
Por cierto que sí, que los franceses además del francés (un invento que ya por si mismo los elevaría a héroes de la humanidad) han dado algunas otras cosas buenas, cosas que además, con los tiempos modernos que nos ha tocado vivir, aún son más de reconocer: gracias al bidé podemos mear en el mismo retrete dos al mismo tiempo. Algo impagable en tantos y tantos momentos. Por ejemplo.
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1472. Martes, 29 septiembre, 2009
Septiembre 29, 2009
Capítulo Milésimo cuadringentésimo septuagésimo segundo: “¡Dios mío, qué guapa estabas esta tarde cuando hablamos por teléfono!” (Sacha Guitry, 1885-1957; director, actor y guionista ruso)
Aficiones lúdicas que resultan elegantes practicadas en tu tiempo libre pero que no están muy bien vistas si las ejercitas en horario laboral por más tiempo libre que tengas en él. Hoy: hacer de ventrílocuo trabajando en un tanatorio.
Especialmente si se te ha olvidado el muñeco en casa.

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1467. Martes, 22 septiembre, 2009
Septiembre 22, 2009
Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo séptimo: “Coma comida, no demasiada, y plantas en su mayor parte” Michael Pollan, 1955; nutricionista estadounidense)
Hablo últimamente mucho de esos antros de pecado, desenfreno y disipación que son los burger… pero alguien tiene que reivindicarlos. Les echan la culpa de los siete males alimenticios y tampoco es eso.
A ver, es verdad que los niños cada vez están más gordos, nada de que están algo pasadetes de peso o que le sobran unos kilitos (diminutivo o no, un kilo siempre va a pesar un kilo), no, cada vez están más gordos, pero gordos, gordos, (y ya sabemos que para que te crean no hay nada como repetir las cosas dos veces… no hay color entre decir “este tío es gilipollas” que decir “este tío es gilipollas, pero gilipollas, gilipollas”), pues eso, gordos, gordos. Pero es aquí cuando aparece el político de turno y no se le ocurre otra cosa que echarle la culpa a los burgerskings. Pues no oiga, no, salga usted más y verá que eso es mentira. Basta ir a cualquier pueblo en el que no hayan visto un macdonals en su vida para encontrar niños gordos, pero gordos, gordos, niños que parecen estar compitiendo con el marrano de la matanza en un concurso para ver quien engorda más en menos tiempo… aunque el final de uno y de otro no vaya a ser el mismo. Por ahora, que con esto de la crisis nunca se sabe.
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1452. Martes, 1 septiembre, 2009
Septiembre 1, 2009
Capítulo Milésimo cuadringentésimo quincuagésimo segundo: “El talento es algo corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia” (Doris Lessing, 1919, escritora iraní)
Creo haber escrito en alguna ocasión que el verano, este verano que termina como todos los demás veranos, es una temporada nefasta para los tristes, los solitarios, los abandonados. La soledad se manifiesta en sus formas más atroces cuando se produce en medio del alborozo general. No sólo el mundo ha decidido divertirse, es que, además los medios de comunicación se masas fomentan el mito de la diversión en sus aspectos más desmadrados y con las atractivas formas de un colorido arrollador (para mí resultan coloridos simplemente horteras, pero la multitud los acepta como excitantes). Asimismo, los ruidos pasan de ser incómodos a estimulantes. Y hay quien se empeña en convertir los agobios del calor en un afrodisíaco.
Abrir una revista o un suplemento de verano en esta época es un insulto para los solitarios como lo es para los feos: los medios se han empeñado en llenarnos los ojos a base de cuerpos gloriosos. Triste comparación para quien sufre dentro de un físico que no le gusta. Los bacantes del verano nunca sabrán el daño que hacen. ¿Por qué iban a saberlo, además? Su obligación es aturdirse en el bullicio y tender todas las trampas posibles a esa trampa fenomenal que el tedio.
Curiosamente, el solitario, el abandonado, no tiene siquiera la posibilidad de experimentarlo. Bastante tiene con lo suyo, que es más profundo. Del aburrimiento nos salva un buen libro, una película, aunque sea idiota, una conversación con amigos. De la tristeza también puede salvarnos alguna leve distracción, de la soledad, ni Dios.
Malos tiempos los del estío para los forzosos solitarios.
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1442. Martes, 28 junio, 2009
Julio 28, 2009
Capítulo Milésimo cuadringentésimo cuadragésimo segundo: “Es un gran mal no poder sufrir mal alguno; es menester sufrir para sufrir menos”. (Anacarsis el Escita, 499-428 a. C. filósofo griego)
Aunque físicamente no tenga fuerzas ni para destapar un yogurt, mi mente, que parece haberse tomado en serio lo de ser una republica independiente autogestionaria, no deja de plantearse dudas existenciales. En contra de mi criterio ha dejado a un lado lo de sopesar las ventajas que supondría tener un novio negro -que no sólo adelgaza sino que combinaría con todo- y ha empezado a plantearse otro tipo de temas que, por su fragosidad y su importancia determinante, parecen destinados a abordarse en épocas menos calurosas.
Así, metida en una angustiosa espiral de pensamientos profundos, lleva horas dándole vueltas a lo mismo. ¿Por qué el ping-pong se llama ping-pong? Sí, vale, te dicen que se llama así por el ruido que hace la pelota cuando le das con la raqueta.. bien. Pero ¿por qué si es la misma pelota y las raquetas son iguales cuándo tu le das hace ping y cuando le da el otro hace pong ? O suena ping las dos veces o suena pong. O lo llaman ping-ping o lo llaman pong-pong pero las dos cosas..
Tantas preguntas y tan poco tiempo. Los martes es lo que tienen… con tal de no trabajar cualquier cosa.
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1251. Lunes, 15 septiembre, 2008
Septiembre 14, 2008
Capítulo Milésimo ducentésimo quincuagésimo primero: “Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando sabemos que mentiríamos en su lugar”. (Henry-Louis Mencken, 1880-1956; periodista y escritor estadounidense)
Todas las mañanas me miro al espejo. Lo peor es el primer impacto, me doy cuenta de mis fallos, esos miles de fallos que el resto de día sólo se los veo a los demás. De golpe me encuentro a un tipo despeinado, con gestos de mala leche y pensando aquello del que hace una cara como tú en un sitio como éste.
De lo que no estoy descontento es de lo que veo por dentro, alguien con mucha ilusión, con ganas de hacer cosas, de aprovechar cada momento al máximo; una persona que crece, que vive su historia lo mejor que sabe, alguien coherente que intenta experimentar sentimientos, que se siente orgulloso de la vida que lleva, que intenta vivir el presente con la máxima intensidad posible.. alguien normal, vaya.
El espejo es injusto y caprichoso pero sirve para acercarnos a nosotros mismos. Cada mañana tengo que poner de acuerdo a las dos partes, la de fuera y la de dentro, aunque en eso tengo suerte ya que la recomposición física suele ser relativamente fácil . Una vez asumido que hay que descartar los milagros y que la cosa se reduce a disimular lo evidente (que no es poco): te afeitas un poco, te lavas un poco más, te haces la ilusión de que todavía puedes peinarte algo, una sonrisa a tiempo.. y ¡voila! empiezas a verte hasta presentable. Sería mucho más difícil el acercamiento a la inversa, ahí si que se necesitaría mucho más que agua y jabón.
Sé que voy contracorriente, que en estas historias la mayoría de la gente escribe de lo mal que se siente, de los desgraciados que son, de la mala suerte que tienen en la vida… pero siendo sincero tengo que reconocer que yo me miro al espejo y me quiero.
Incluso en un antipático lunes de septiembre en el que un cargante sueño se empeña en ejercer de indomable okupa dentro de mí.
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1248. Lunes, 8 septiembre, 2008
Septiembre 8, 2008
Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo octavo: “Cuando el diablo no tiene nada que hacer, con el rabo mata moscas” (Refrán español )
Y, en piloto automático -esto se está publicado solito- voy a confesar el único problema que podría ser capaz de amargarme este puente:
El queso Emental es un queso que está lleno de agujero, es decir: cuanto más queso, más agujeros. Pero cada agujero ocupará el lugar que en el que habría queso. Así, cuantos más agujeros, menos queso. Pero cuanto más queso, más agujeros y cuanto más agujeros menos queso. Luego, cuanto más queso menos queso.
Seguro que en ello ando pensando ahora mismo. Seguro.
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1197. Jueves, 5 junio, 2008
Junio 5, 2008
Capítulo Milésimo centésimo nonagésimo séptimo: “Para ser hay que ser percibido, o si un árbol cae en el bosque y no hay nadie para escucharlo, ¿hace ruido el árbol?” (Bishop George Berkeley, 1685-1753; escritor irlandés)
Los filósofos griegos han pasado a la historia por el uso de la dialéctica y el raciocinio diciendo cosas tan sensatas como que todo sale del agua (Tales de Mileto), que de donde sale todo es del aire (Anaximenos), que no, que el origen de todo es el fuego (Heráclito), que no se sabe, pero lo que sí es seguro es que el hombre desciende del pez (Anaximandro), y que nadie se baña dos veces en el mismo río (Heráclito otra vez),
- Pero eso del río es una tontería.
- Hombre ya sabe usted que el agua nunca es la misma.
Y ya estaba. Ya tenían suficiente para animar una conversación, incluso para hacer creer que había una conversación. Y así podían estarse varios años sin llegar a conclusión alguna. Bastaba con llevarse la contraria.
- ¿El amor? El amor es una locura, pues el deseo nubla la razón.
- Ahhhh no, el amor es una injusticia pues sólo se ama la belleza, y a los feos que los parta un rayo.
- Una incoherencia, eso es lo que es el amor pues también sienten deseos los que no aman.
- No, el amor no es más que una extravagancia ya que algunos no podemos amar si no tenemos más de tres al lado.
Y luego nos dicen que desde que vemos televisión nos hemos vuelto más tontos. Pues no veo yo tanta diferencia entre leer a los clásicos y vegetar delante de telecinco. Por ejemplo.
Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“