1446. Lunes, 3 agosto, 2009
Agosto 3, 2009
Capítulo Milésimo cuadringentésimo cuadragésimo sexto: “Nosotros, los andaluces, hablamos el español sin las dificultades propias del idioma” (Manuel Machado, 1874-1947; poeta español)
Parece mentira lo que da de sí el lenguaje. Una misma palabra lo mismo te puede valer para formar un apellido de princesa que para hacer el lema publicitario de una agencia de viajes gay. Roca, sol y ano… y a disfrutar este verano.
Una chorrada, lo sé, pero tampoco se puede pedir más teniendo en cuenta las circustancias: es lunes, es agosto y !estamos en el trabajo!… algo que, lo mires por donde lo mires, jode más que estornudar mientras estás meando.

Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo“
1304. Lunes, 1 diciembre, 2008
Diciembre 1, 2008
Capítulo Milésimo tricentésimo cuarto: “Quien para mear tiene prisa, acaba por mearse la camisa (refrán español)
Junio 2008, excursión del Imserso, tres señoras entre los sesenta y cinco y setenta y cinco años comparten la misma habitación de hotel en Benicasim. Después de una cena de buffet y algún que otro baile para caderas perjudicadas las tres se van a la cama. Cerca de las dos y media de la madrugada una de ellas se levanta sigilosamente al servicio, no se aguanta las ganas de mear pero no quiere despertar a sus compañeras de habitación que están durmiendo en las camas de al lado. Decide no encender la luz y llega tanteando lo que puede hasta la taza del retrete. Se sube el camisón y se sienta en ella orgullosa de no haber tropezado con nada por el camino. Mientras eso ocurre, otra de las tres compañeras tiene la misma idea y empieza a recorrer el mismo trayecto, también completamente a oscuras y también lo más silenciosa que puede. Con esfuerzo llega a la taza y se sienta en ella… justo encima de su compañera. Los gritos de ambas, descritos por algunos de los huéspedes del hotel como alaridos infernales, debieron romper varios cristales de los edificios cercanos.
Resultado final: una de ellas con crisis nerviosa (que sólo pudo ser atajada con los correspondientes ansiolíticos a discreción), otra con un buen golpe en glúteo izquierdo (convenientemente amortiguado por la abundante acumulación de grasa en el mismo) y una tercera, la que aún no se había levantado de la cama, mi madre, que después del susto inicial, acabó meándose –literalmente- de la risa. Y a la que más de cinco meses después le sigue pasando lo mismo cada vez que me lo cuenta.
Qué poca solidaridad con el sufrimiento ajeno, de verdad.
… comer con los guantes puestos
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1300. Martes, 25 noviembre, 2008
Noviembre 25, 2008
Capítulo Milésimo tricentésimo: “El más rico es aquel cuyos placeres son los más baratos” (Henry David Thoreau, 1817-1862; filósofo anarquista estadounidense)
Yo comprendo que la gente que va a comer a un sitio tan principal tiene que ser gente de posibles, pero a uno se le hicieron un poco excesivos los precios.
Será por la costumbre de comer el bocata de calamares en Atocha. Será.

A un mes justito para la navidad y con un frío del carajo, digo yo que esto debe ser lo que llaman un post chorra. Pero mucho. Anda uno pensando en otra cosa y luego pasa lo que pasa. Es lo que hay.
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1282. Martes, 28 octubre, 2008
Octubre 28, 2008
Capítulo Milésimo ducentésimo octogésimo segundo: “Las croquetas deberían tener hueso, para que pudiésemos llevar la cuenta de la que comemos” (Celestino P. paciente a dieta)
Los caracoles son hermafroditas, al estar equipados de un pene y del órgano receptivo correspondiente pueden producir tanto espermatozoides como óvulos. Evidente ventaja que multiplica por dos las posibilidades que tiene cualquier caracol de encontrar a otro caracol con el que enrollarse sin tener que andar mirándole su carné de identidad.
Aunque ahí no queda la cosa, su revolcón (que consta del lanzamiento uno al otro de una saeta espiral de carbonato cálcico, que desaparece en el interior del receptor, donde se disuelve y libera el esperma) viene a durar una media de 4 horas.
Doble de oportunidades para ligar y cuatro horas de placer garantizado. Sin duda bastarían como estupendas razones para admirar a estos bichos. Pues con todo y con eso hay otra razón, mucho más importante, por la que uno profesa una insana envidia a estos bichos (hasta el punto de desear -aunque sólo fuera de lunes a jueves- ser uno de ellos ). Resulta que se pasan siete meses al año durmiendo. Y no duermen cualquier mes los muy listillos, no, lo hacen desde octubre hasta finales de abril, precisamente los meses en los que más sueño tenemos, más nos cuesta levantarnos y mas a gusto de está en la cama.
Luego dirán que si son unos babosos, que sin son unos arrastrados y que si son unos cornudos.. ya… pero dame pan y dime tonto.
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1272. Martes, 14 octubre, 2008
Octubre 14, 2008
Capítulo Milésimo ducentésimo septuagésimo segundo: “Buen oficio es no tener ninguno”. (Proverbio universal)
Hoy estoy espiritual y he decidido tomarme al pie de la letra aquellas dos inscripciones escritas en la fachada del santuario de Delfos. Una decía: conócete a ti mismo, la otra: nada en exceso.
Manos a la obra. Teniendo en cuenta que ayer –día de fiesta en media España- hasta trabajé un poco, y siendo del dominio público que el trabajo en lunes cuenta doble, y sobre todo, que nada (y menos que nada, el trabajo) debe hacerse en exceso, hoy tocaría dedicar toda la mañana a conocerme a mi mismo.
Pero como resulta que soy bastante simple, y que la cantidad de años que llevo junto a mí han conseguido que me conozca muy bien, hoy solo me queda descansar todo el día. Que como decía aquel de mi pueblo: el tiempo que invertimos en mejorarnos recorta el tiempo perdido criticando a los demás.
Hoy martes de vagueo. Así sea.
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1262. Martes, 30 septiembre, 2008
Septiembre 30, 2008
Capítulo Milésimo ducentésimo sexagésimo segundo: “Hay numerosos aparatos mecánicos que incrementan el impulso sexual, especialmente entre las mujeres. El más eficaz es el Mercedes-Benz 380SL descapotable” (Arturo S. 68 años, jubilado)
Partiendo de que pocas cosas hay más subjetivas que la belleza (el hecho –tantas veces repetido aquí- de que a los padres cucarachos sus hijos cucarachitos les parezcan guapos lo demuestra claramente), y reconociendo ¡faltaría! que una señorita de uno-setentaynueve y cien-cincuenta-ochentaycinco tenga todo el derecho a que le gusten los señores de la cuarta edad (bordeando la quinta), me parece ligeramente sospechoso que a dichas señoritas siempre les gusten los sesentones/setentones con una característica común: les sobra el dinero y/o el poder.
Quizá sea casualidad, pero el porcentaje de jovencitas gerontófilas aparatosas suele ser directamente proporcional a la cuenta corriente del incauto. Seguramente hasta existe una Ley de Murphy que lo demuestra. El resto de la venerable ancianidad nunca se beneficia de tan entremetidos gustos… y no será por falta de ganas por más que las malas lenguas digan que a ciertas edades el sexo es como intentar jugar al billar con una cuerda.
El caso es qué como a nadie le gusta hacerse viejo, todo el mundo presume ahora de padecer el “síndrome de Peter Pan”, manera fina donde las haya que tienen aquellos que ya pasan de los veinticinco para presumir de que se conservan como si tuvieran dieciocho.
Lo de envejecer siempre es una cosa que les pasa a los demás. ¡Faltaría!
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1256. Lunes 22 septiembre, 2008
Septiembre 21, 2008
Capítulo Milésimo ducentésimo quincuagésimo sexto: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”. (Vanessa Bauche en Amores perros, de Alejandro González Iñárritu; 2000)
Durante una visita a un instituto psiquiátrico, uno de los visitantes le preguntó al director del centro qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser internado.
- “Bueno”, dijo el director, “hacemos la prueba siguiente: llenamos completamente una bañera, luego le ofrecemos al paciente una cucharita, una taza y un cubo y le pedimos que vacíe la bañera. De la forma como vacíe la bañera, sabemos si hay que internarlo o no”.
- “Ah, entiendo”, dijo el visitante. – “Una persona normal usaría el cubo porque es más grande que la cucharita y la taza”. – “No” dijo el director, “una persona normal sacaría el tapón”. Usted ¿qué prefiere: una habitación con o sin vista al jardín?
Dedicado a todos los que han pensado en el cubo. Yo el primero.
Sí, ya, lo sé, es una tontería… pero es lunes, empieza el otoño y no tengo yo el coñoparuidos que dicen en mi pueblo.
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